SANTO DOMINGO.- El presidente de la Cámara de Cuentas, Andrés Terrero, afirmó ayer que la causa principal de la crisis que hoy existe en esa institución es la “sed de oro” que la mayoría de sus miembros ha tenido desde que fueron nombrados como jueces.
Consideró que la sociedad civil debe ser más responsable y vigilante, porque siempre informó a organizaciones y a legisladores de la situación de la Cámara de Cuentas.
“Yo me reuní en tres ocasiones con Servio Tulio Castaños de la Finjus, lo que pasa es que si lo que vamos a hacer es una complicidad colectiva entonces estamos mal”, puntualizó. Terrero destacó que la génesis del conflicto es su oposición al aumento de sueldos de RD$333,000, “sin la gasolina”, a RD$600,000 15 días después de haber llegado al organismo.
Dijo que en esa institución no hay problemas técnicos ni de personal sino que desde el principio la mayoría del Pleno se propuso ganar mucho dinero, a lo que él se opuso, así como a otros “antivalores” y por eso le han querido hacer la vida imposible.
En visita a LISTÍN DIARIO, aseguró que nunca cobró ese aumento y entregó copias de un recibo de caja y una certificación de pago de 944 mil 530 pesos el 23 de agosto del año 2007 por concepto de excedente neto de salarios pagados en el período enero-mayo de ese año.
Asimismo, presentó copia de un cheque por ese monto de su cuenta personal fechado el 14 de mayo del 2007. “Hice el cheque dos días después de haber salido el escándalo y no lo devolví antes, porque hubo uno de ellos que dijo que la próxima puñalada que le iba a dar al Pleno era que yo iba a devolver el dinero públicamente”, indicó.
Señaló que los jueces ni siquiera se percataron del ingreso de casi un millón de pesos por concepto de devolución de su sueldo. “Ahora se sorprenden de que lo haya devuelto, ocho señores no lo devolvieron. ¿Cuánto representa eso para la Cámara de Cuentas que recibe un presupuesto de 35 millones de pesos al mes?”, se preguntó.
El presidente del organismo auditor manifestó que siempre se opuso a todo lo que consideró ilegal y violatorio a la ética profesional y que con el único juez que compartió un 95 por ciento de esas posiciones fue con Juan Adalberto Lora. Detalló su oposición a un bono extraordinario, un nuevo aumento de sueldo en este año, el pago de vacaciones a miembros del Pleno y otros beneficios marginales.
Citó al ex presidente Ulises Francisco Espaillat, quien al salir de la presidencia de la República en el año 1876 dijo: “yo creí de buena fe que lo que más aquejaba a la sociedad de mi país era la sed de justicia y desde mi advenimiento al poder procuré ir apagando esa sed eminentemente moral y regeneradora, pero otra sed aún más terrible la devora: la sed de oro”.
Terrero expresó que en la historia del país no se ha conocido un adefesio de la magnitud de la carta que firmaron siete miembros de la Cámara de Cuentas acusándole de falta de liderazgo.
“Los diputados en los interrogatorios admitieron que ningún punto de esa carta tiene un argumento que sustente una falta del presidente de la Cámara de Cuentas en sus funciones”, enfatizó.
Calificó como insólita e inverosímil la rifa de cargos que realizó el Pleno de la institución. Recordó que tuvo que solicitar facultad para nombrar a los directores y encargados departamentales que el Pleno decidió cancelar desde que llegó al organismo.
Dijo que fue necesario hacer esa solicitud para seleccionar personas capacitadas, a lo que el titular Alcides Benjamín Decena Lugo propuso que todas las posiciones fueran sorteadas. Admitió que tuvo que participar en la rifa, “porque de no hacerlo no nombro a nadie, y yo participé en esa vergüenza”.
EL JUICIO
Andrés Terrero estimó que el juicio político a que fueron sometidos los miembros de la Cámara de Cuentas se ha hecho muy rápido, porque ni siquiera se le ha notificado y ya salió a la luz pública que iniciarán las audiencias el próximo miércoles.
Señaló que a la comisión de diputados que realizó el informe sobre el organismo se le dio 15 días y lo hicieron en nueve, pudiendo aprovechar los 6 días restantes para confrontar los argumentos de cada juez de la institución y profundizar la investigación.
“Yo aspiraba a que yo no estuviese en ese informe y en la Cámara de Diputados se debatió excluirme y a Lora, lo dijeron el presidente Valentín, Radhamés Castro, Pelegrín Castillo, Minou Tavárez, porque entendían que no hay argumentos para que se me incluyera en un juicio político después que me he opuesto a lo ocurrido”, afirmó.
Resaltó que no tiene ningún temor al juicio político y dijo que ya ha solicitado al Senado que se televise en vivo las declaraciones que ofrecerá en esa institución para que el país conozca las interioridades del caso.
Valoró la propuesta del presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez, de que cada miembro de la Cámara de Cuentas sea juzgado por separado en el juicio político, tras recordar que siempre ha sido abanderado de que se haga de esa forma porque, estimó, en un organismo colegiado las faltas no son colectivas.
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